lunes, 19 de octubre de 2020

BODAS DE ORO NRA CARMEN BAGRE 24 OCT 2020

 

Mi padre era un arameo sin tierra cultivable... y ahora yo traigo las primicias de los productos del suelo que tu Yhavé me ha dado Dt 26, 5,10

Tomen sus copas amigos, brindemos con este sabroso vino la conmemoración de las bodas de oro. Son 50 años que corresponden a un signo de unidad, a diáconos, obispos, sacerdotes, laicos, amigos, bienhechores que han hecho parte de esta obra evangelizadora bajo la acción de Dios. 

Con su presencia afirmamos 50 años de que somos legado de Dios, "pues si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles, si el Señor no guarda la ciudad, en vano vigilan los centinelas" Salmo 126. 

Estos 50 años conectan con la historia en la propagación de la fe, en el que ustedes han sido parte integral y vivencial. Por ende, es de gran gozo brindar estos 50 años en el que hemos sembrado la semilla de la Palabra y el testimonio de vida bautismal. 

50 años que forman el conjunto de esfuerzos de anunciar a Cristo Muerto y Resucitado en la vida parroquial. Cada uno es constancia de la convicción en la espiritualidad de comunión; es un brindis que recoge la historia que atestigua la bondad de Dios, recoge el legado y el trabajo con frutos para la gloria de Dios. 

Una copa de vino para brindar contigo y exaltar el detalle que nos convoca.

Una copa de vino que representa la alegría del corazón 

Una copa de vino que representa la memoria de aquellos que confesaron el nombre de Cristo.

Un vino en nuevos odres para que la felicidad que nos embarga no se corrompa 

Brindemos pues, por la apostolicidad de la Iglesia fundamentada en Cristo. 

Brindemos por los que han pastoreado esta grey 

Brindemos por cada uno de ustedes, porque su presencia honra este acontecimiento que nos llena a todos de gozo. 

Brindemos también por el padre Gonzalo que ha sido un ejemplo de unidad, de servicio y lealtad para esta grey Bagreña, pues estos 50 años es signo de bonanza con el que nos enriquecemos sin medida.  

Brindemos por los fieles que pertenecen a esta parroquia Nuestra Señora del Carmen, son ustedes quienes confirman el amor infinito de Dios en la propagación del evangelio.

Brindamos por todos los agentes de pastoral que han sido el motor para dar a conocer el deseo de realizar nuestra misión adquirida desde nuestro bautismo. 

Brindemos por todos nosotros que somos testigos de Cristo, a ustedes nuestra gratitud y admiración, es por su trabajo que en diferentes tiempos sembraron y que hoy en estos 50 años de vida parroquial, gozamos de buenos frutos, sabrosos y exquisitos. "Por sus frutos los conoceréis"

Brindemos en acción de gracias al Señor que su luz inefable siempre derrama para ser sus mensajeros y testigos.  

Brindemos por la Iglesia del Señor que constituida ministerialmente por el Espíritu de Dios, el único Espíritu que regala a la Iglesia la diversidad de ministerios, obispos, sacerdotes, diáconos y laicos que configuran la Iglesia de Cristo.

 como diría el poeta: 

compañeros venid a brindar, 

porque son ustedes los obreros 

que pasaron por aquí a sembrar 


que se escapen con las copas las sonrisas 

porque estamos interpelados por la alegría

con la bodas de oro de anunciar al mesías.

Es un brindis que nos congrega en el festejo de la alegría en la trayectoria de un compromiso por seguir el camino de Cristo, por eso, que el cristal de nuestras copas se conviertan en un dulce cantar; para seguir anunciando el Kerigma y conservar la sana tradición de la Iglesia que es la que alberga al hombre en el tiempo y le otorga su bien más preciado. 

Así entonces... que brindar es reconocer, agradecer, extender el trabajo y la hermandad que han manifestado para con esta Parroquia Nuestra Señora del Carmen del Bagre, además, de dar gracias a Dios por la construcción del Reino de Dios y por permitirnos ser una familia parroquial y un pueblo alegre que cultiva la esperanza en medio de problemas y luchas. 

Dar gracias a Dios porque continua derramando su amor en nosotros por el Espíritu Santo y alimentándonos con la Eucaristía, pan de vida. 

Nos queda la invitación de compartir este gozo lleno de emociones y la opción de seguir siendo propagadores de la fe cristiana para arraigarnos más profundamente en el corazón de Cristo vivificante.

Que la Madre de Dios desde Caná de Galilea Nuestra Señora del Carmen cuide a todos los cristianos bajo su amparo protector y con el perfume de sus virtudes toda la vida parroquial y nos siga mostrando el camino hacia la santidad, ella que nos invita a vivir para el Señor, sea escudo protector para toda la sociedad

Salud