martes, 15 de febrero de 2022

LA TRISTEZA Y DIOS

 



Cuando al alma le aflige la tristeza, se llama a Dios que ve en lo escondido, Él la destroza, para que no se burle de mí. 

No pierdo la fuerza, que despoje lo que agobia. Escucho a Dios en el silencio, cuando tengo mucho por decir.

Cada vez desaparece, cuando escucho su voz, su presencia me llena  para no olvidar el misterio del amor. 

Aunque soy lo que siempre quise ser, no soñé con tristezas paralizantes, encajadas en las esferas de la vida. 

Que no me olvide de ti Señor, pregunta por mí, no cambies tú, como lo hago yo. Que no se me vaya la vida lejos de ti.  

viernes, 11 de febrero de 2022

LO QUE PIDE MI ALMA

 



I

Libra Señor mi alma de la muerte eterna, 

dale tú la mano como a Pedro en las aguas, 

no me quede ciega el alma para verte.

 II

Dale Tú la Gracia santificante, 

que me sostenga con la fuerza, 

para que el alma no se pierda. 

III 

Comprende ¡oh Dios mío!, 

que me aqueja el pecado, 

 no muera yo con este frío. 

IV 

Guárdame en tu presencia Señor,

tu que conoces el cielo, 

dame lo eterno de tu amor