¿Qué sabe usted de la aguapanela?
De aquella que nos daba la abuela con
sabor a leña, encendida a punta de vela, de esa que se tomaba en la mesa
acompañada con arepa y de la buena; esa que al montañero tanto le gusta al
desayuno pa´ que lo sepa.
¿Y qué sabe usted del palo de limón?
A la huerta nos entramos a coger
limones, cuando la dueña nos vio empezó a gritar se nos entraron los ladrones.
Que pesar de mi compañero que al bajar del limonero se le rompieron los
calzones, escapamos por el potrero y a casa llegamos con los limones, ganándonos
de mamá los pellizcones.
¿Qué sabe usted de la aguapanela y el
palo de limón?
La que da sabor y le omite la
agitación, se la toman en bebidas porque esa es la tradición, me lo decía mi
abuelita: Tómese la aguapanelita calientica, vea la pastillita y tome mi
bendición y se me acuesta en seguidita, que ya mañana no tiene congestión
¿Qué sabe usted de la aguapanela?
Con la que se hace el café, se enciende
el tabaco y ansiar el sillón, mira que es diciembre y es otra la dimensión,
cuando se comparte la sensación de que a tu hijo le gusta es aguapanela con
chicharrón.
¿Qué sabe usted de la aguapanela en el
fogón?
De esa olla grande que mamá hervía a
punta de carbón, cuando no había nevera, al llegar a casa tomábamos una tasa y
al fogón donde había hervido con la brasa, estaba la aguapanela fría que
algunos saboreábamos hasta con pan.
¿Qué sabe usted de la panela en el
granero?
Cuando papá bajaba y compraba con los
pesos de un jornalero, con poncho y machete y en su cabeza como faltar su gran
sombrero, pura pinta de un ganadero, buscando un poquito para darnos de comer,
así fue la vida del granjero que nunca volverá a ver.
¿Qué sabe usted?
Del viejo que llegaba del camino y al
verlo su vieja lo recibía con gran festejo, al brindarle aguapanela cansado de
tanto trejo, al esmerarse por traer algo que roer, no es un cuento, fueron años
pasados vividos a su lado que no se fueron pal carajo.
¿Qué sabe usted de la aguapanela
mezclada en el tetero?
Se deja el pezón de la madre campesina
para comer luego requesón, del que da la región, trabajándola a punta de
aguapanela y azadón, así que tenga cuidado que el montañero no es ningún
guevon.