sábado, 1 de mayo de 2021

EL RELATO DE UNA PROSTITUTA CASADA

Mujer sola pero con amigos. Jugando mi  compromiso conyugal en lo secreto. 

Remato mi cuerpo entre manos de un rico de quién vienen besos sin descuidos. 

Ahí vivo con la herida en una ola tormentosa, quiero contarle pero a su descuido tose 

Está por fuera del corazón. Tiene que ver con el inicio de un amor con sabor a traición 

Vivo la pasión con el fuego de otro corazón, mientras la vida la voy narrando en esta canción.

En el amor primero está el corazón, por quien se entregó en el altar cuando dije "si" sin faltar.

¿Cuál será la forma para volver donde mi amor?, pero no sé explicarle a él, como llegué al error.

Somos casados y esto nos está volviendo locos. Entre sábanas blancas está lo ambicioso. 

Muchas noches son testigas de los amores sin saciedad, mientras la conciencia grita libertad. 

Cada vez los encuentros son repetidos, ahogados por el silencio que tenemos que ocultar 

Perdí la mirada en aquello que roba el alma, cuya mirada traspasa mi dignidad. 

Soy una prostituta tirada para el olvido. Quien se hizo una cualquiera con su libertad. 

Pasa el tiempo y cada vez me veo en piezas para realizar la rutina de calmar  ésta ansiedad 

Es el gozo fugaz que se lleva el gavilán; arrebatándome la vergüenza para ser puta. Que me lo diga el rico galán

Esta es la prostituta que el rico a podido desnudar sin medida y sin piedad. 

Le encanta la seducción y entrar en el fuego que no se apaga, aprovechando aquel nombre. 

Sé que las pasiones terminan y la conciencia comienza a caminar, así grita el mal. 

Ya me di cuenta de mi profesión reprochable para el amor. Sorpresivamente me encontré en esta situación.

Ya olvide lo que de compromisos se trata, ya olvide mi casa para entrar arañar colchones de habitaciones. 

Ya no hago parte del conjunto de estrellas consagradas al sol, sino a otras puertas que abro con la efímera pasión. 

Me siento atrapada como parte de una  banda delincuencial, corriendo riesgos.

Riesgo de vender mi dignidad para que alguien te revuelque como una cualquiera. 

Riesgo de convertirme en objeto deplorable y levantar el nombre de puta sin difamarme.

Perdí la felicidad entre aventuras, desvaríos, descuidos; buscando intereses y objetivos.

Así camino la vida en amarguras, apabullando las emociones, sin ver soluciones. 

Se adormece el espíritu, se  contempla lo lúgubre y quedas como comida salubre 

Te lo cuenta una prostituta soportando a un rico encima, que poco a poco va entrando en el hastío

Que angustia Dios mío la que cargan mis ojos, un pecado que reprenderás, cuando ya muerta en mi alma verás. 

Mi alma se rompe en pedazos Señor y entro  en el olvido de mi amor primero. 

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